Un granjero construyó un gallinero, lo llenó de gallinas y esperó a que llegase algún perro para vigilarlo. Pero sólo aparecieron un par de zorros y ante la necesidad de que alguien le cuidase el gallinero el granjero decidió coger al zorro de mejor aspecto y lo metió en el gallinero para que lo vigilase.
Al día siguiente el zorro había matado 3 gallinas de las 50 que había, al verlo el granjero lo echó y metió al otro. Al día siguiente había matado a dos gallinas, una menos que el anterior, por lo que el granjero pensó que era preferible tener a ese zorro que perder todas las gallinas por dejar al gallinero sin vigilancia.
Un día después el segundo zorro había matado 4 gallinas, una más que el primero, por lo que el granjero decidió meter de nuevo al otro pensando que causaría menos perjuicio. Tras varios días alternando los zorros el granjero se quedó sin gallinas y los zorros bien satisfechos se marcharon. Estoy seguro de que todos conocen el aforismo derivado de esta vieja fábula: “poner al zorro a vigilar el gallinero”.
La semana pasada advertí de la aparición de un nuevo modelo de negocio cuya actividad consiste en destapar supuestas mentiras y bulos principalmente en Internet (los llamados fakes), aunque también en los medios de comunicación. Estas “empresas” se están convirtiendo en un monopolio en manos de personas que dicen servir a la ciudadanía pero que solo favorecen a intereses sociopolíticos mientras llenan sus bolsillos.
Los hechos son los siguientes: Primero, cualquiera con poco esfuerzo puede comprobar fácilmente que estas empresas “destapa-mentiras” desarrollan su labor de forma tendenciosa, destapando las que les interesan, manipulando y falseando muchas verdades e incluso fabricando otras.
Segundo, varias de estas empresas – precisamente las que tienen mayor respaldo político y éxito mediático – se han fusionado para formar una mucho más grande y con mayor capacidad de acción.
Tercero, hay medios de comunicación y redes sociales tan importantes como Facebook que han contratado a esta empresa para vigilar (controlar) la información que se está publicando en sus páginas, portales y muros. Cuarto, se ha filtrado la noticia de que van a contratar a esta empresa para actuar en los medios de comunicación públicos y en centros educativos. Es poco discutible que nuestra sociedad se parece cada vez más a un gallinero y que los políticos actúan como granjeros.
Pero ni nosotros somos gallinas ni les hemos votado democráticamente para que nos pongan en manos de “zorros” que dicen lo que es verdad y lo que es correcto. Los políticos argumentan que están impidiendo que nos engañen y manipulen, pero lo cierto es que terminarán robándonos nuestras libertades si actuamos como simples gallinas en manos de granjeros inútiles que solo piensan en vigilar lo suyo utilizando zorros.