Vecinas del presunto asesino aseguran que Marta le visitaba con frecuencia y que su relación no fue tan corta

Publicado: 16/02/2009
Nadie describe a Miguel C.D. y su supuesto cómplice como personas conflictivas e incluso se alude a personalidades débiles
Algunas de las vecinas del número 78 de la calle León XIII, donde residía el ex novio y supuesto autor de la muerte de la joven sevillana Marta del Castillo, aseguraron hoy que la relación sentimental que unió a víctima y verdugo se prolongó durante bastante más de un mes y medio, señalando incluso que la menor fallecida había visitado en más de una ocasión el domicilio de Miguel C.D. después de la ruptura.    La fachada del número 78 luce junto a su puerta de acceso una gran pintada en trazos blancos con la leyenda 'Aki vive un asesino', dado que en la vivienda del bajo C se crió durante toda su vida Miguel C.D., ex novio y supuesto autor de la muerte de la joven de 17 años Marta del Castillo. El joven, según los testimonios recogidos por Europa Press entre sus vecinos, había residido en este piso hasta noviembre de 2008, cuando se habría mudado al barrio de Caño Ronco de Camas (Sevilla) para convivir con una otra menor de edad.

   En la vivienda residía solo desde que falleciera su madre en 2006, dado que sus hermanos habían abandonado ya el domicilio familiar. Sus vecinos le describen como un muchacho "normal" que sólo había tenido alguna incidencia con el resto de la comunidad del edificio a cuenta del volumen de su equipo de música, si bien "se le llamó la atención y no hubo más problemas". Es, según sus vecinos, un joven "normal, educado" que no había protagonizado altercados en lo que a la convivencia se refiere.

   Hasta que decidiera mudarse a Camas con su nueva pareja sentimental, a su domicilio acudían "amigos" entre los que se incluiría Samuel B.P., supuesto colaborador de Miguel C.D. a la hora de arrojar el cadáver de Marta del Castillo al río Guadalquivir y residente en la cercana calle Avellana. En ese sentido, una vecina del supuesto autor del crimen destacó a Europa Press que Marta del Castillo había visitado varias veces la vivienda de quien sería posteriormente su verdugo incluso cuando la relación entre ambos se había roto.

   Si bien inicialmente se fija en poco más de un mes el tiempo que Marta del Castillo y Miguel C.D. compartieron sus vidas, los vecinos de Miguel C.D. señalan que la relación superaría el citado lapso de tiempo, insistiendo en que la joven había estado con él en el bajo C del número 78 de la calle León XIII en los últimos tiempos, cuando la relación se había dado por rota.

RELACIONES SOCIALES Y HÁBITOS

   En cuanto a Samuel B.P., amigo de Miguel C.D. al menos desde el paso de ambos por el instituto de educación secundaria (IES) Miguel Cervantes, algunos vecinos y jóvenes del entorno de la calle Avellana, donde residía en el domicilio familiar, le describen como una persona "noble" e incluso apocada, destacando el hecho de que las relaciones sociales tanto de Miguel C.D. como de Samuel B.P. estaban formadas por personas de edades inferiores a las suyas.

   En conexión con la idea de que el cadáver de Marta del Castillo no fue trasladado hasta el cauce del río Guadalquivir que atraviesa el Charco de la Pava en un coche, varias personas del barrio de Samuel B.P. señalaron a Europa Press que este joven no gozaba de un turismo en propiedad, si bien alguna vez se le ha "visto conducir" un coche.

   También en relación a los hábitos de Miguel C.D. y Samuel B.P., señalaban estas fuentes que inicialmente no consumirían drogas más allá de fumar ocasionalmente hachís, extremo que defienden algunas personas pero otras lo niegan.

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