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Lunes 27/09/2021

Desde la red

Conexión afición-equipo

A pesar de que es un año con varios jugadores onubenses, que vino de entrenador un viejo conocido o que no hemos tenido problemas económicos, algo falla

Publicado: 05/03/2020 ·
21:25
· Actualizado: 05/03/2020 · 21:35
Autor

José Bueno

José Bueno es aficionado al Recreativo: "Me gusta pensar en mi equipo más allá de lo que ocurre en el césped"

Desde la red

Análisis sobre la actualidad de todo lo que acontece al Decano del fútbol español, el Recreativo de Huelva

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Llega un momento en el que cuando el Recre pierde ya se repiten cuestiones: fallos importantes en las áreas (tanto en defensa como en ataque), momentos de desconexión, déficit de fluidez en el centro del campo… y como mucho puedes acordarte de quién no está jugando, que es lo más lógico y fácil cuando lo que está no funciona. Las típicas preguntas de ¿por qué Gerard Vergé no juega? ¿Qué pasa con Irizo, Christian o Barroso? O como siempre, pedir alguien del filial, que aunque esté escaso de experiencia le va a sobrar ganas de labrarse un futuro. Entre esa tesitura, que a mí ya me producen bostezos en los pospartidos de Twitter, Tamara, una de mis imprescindibles en esta red social, comentó que tampoco se sentía esa conexión entre afición y equipo. Y a mí se me encendió la bombilla la curiosidad. Así que tras agradecerle la inspiración me puse a pensar: ¿Y por qué?

La pregunta tiene miga. A pesar de que es un año con varios jugadores onubenses, que vino de entrenador un viejo conocido como Monteagudo, o que no hemos tenido ningún problema económico, hay algo que falla. Así que la odiosa comparación la tengo que hacer con el año pasado, donde sí había unidad. ¿Y por qué la hubo? Precisamente, y esto es mi opinión más personal, porque durante un momento de la temporada pasada nos hicieron elegir. Que hubo una guerra interna entre la directiva y Carazo-algunos jugadores, se sabe. Por eso, por ejemplo, no está Marc Martínez. Que estuvieron sin cobrar un tiempo, también. Que Salmerón, en los peores momentos, te decía que esto no era como le habían contado pero que lo darían todo, también. Y entonces el aficionado tuvo que elegir, y en algunos casos enfangarse un poco más. Lo perplejo de eso es que cuando haces de la disputa algo personal te implicas más, y entonces se conecta. Conectó gran parte de la afición y conectó el equipo consigo mismo, algo que este año no se ve por mucho que nos quieran contar lo contrario. Pero si vamos a más años atrás es lo mismo: los impagos nos hacen conectar con la plantilla, el enemigo común que era Comas, también. Se focalizaba.

O quizás todo eso es producto de mi mente y simplemente se deba a dos cosas que no puedo obviar: la desidia de “otro año igual” y la empatía con lo que transmite este equipo, es decir, nada. Es como cuando hablas con alguien desagradable, que no te apetece responderle bien. ¿Se le puede dar la vuelta? Sí, pero debe empezar por el equipo y el club. Falta una chispa que no encontramos. Quizás sea ver el descenso de cerca.

 

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