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25/09/2022
 

El Puerto

Puerta Grande `facilona´ para Juan Ortega en El Puerto

Oreja para Manzanares, oreja para Aguado y dos orejas para Juan Ortega que abrió la Puerta Grande

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  • JUAN ORTEGA EN EL PUERTO.

Plaza de toros de El Puerto, con media plaza se han lidiado un toro de Murube  para rejones y seis toros de Juan Pedro Domecq para la lidia ordinaria todos ellos muy bien presentados. Han actuado el rejoneador Joao Ribeiro Telles  (Casaquilla de terciopelo oporto tinto): oreja; José María Manzanares (Sangre de toro y oro): saludos y oreja; Juan Ortega (Tabaco y oro): saludos y dos orejas; y Pablo Aguado (Verde y oro): Oreja y palmas de despedida. Se han desmonterado Abraham Neiro y `Perico´ en el tercero de lidia ordinaria,  e Iván García saludó desde el burladero sin destocarse en el primero de Aguado. 

Terminó, a falta de las dos Clases Prácticas que se darán el miércoles y jueves próximos, la Temporada Taurina 2022 en la Plaza Real de El Puerto. Lo acontecido en estas cinco corridas de toros y una novillada con picadores, llevará el denominador común del triunfalismo artístico (todas las tardes se ha abierto la Puerta Grande);  la facilidad de los Equipos Presidenciales en conceder trofeos (aunque hay que reconocer que la primera oreja es por petición del público), y vueltas al ruedo a reses (sin petición alguna del respetable y haciendo caso a gestos desde el ruedo o callejón); pero sobre todo por las malas entradas que se han registrado, salvo el `No hay billetes´ colgado el sábado día seis. Creo que el empresario no tendrá que contratar a un furgón brindado para cargarlo con los beneficios obtenidos, sino más bien poner de sus arcas las pérdidas sufridas. Otro punto a tener en cuenta es la falta de respeto del público hacia la lidia, con voces a destiempo y sobre todo moviéndose por los tendidos durante las faenas, con el peligro que esto conlleva más aún cuando un torero está cuadrando al toro para entrar a matar.

Entremos en la crónica del festejo:

-Ribeiro Telles: El rejoneador portugués ha abierto cartel esta tarde evitando con ello que Manzanares lo hiciese, ya que así el maestro alicantino lo exige. Es penoso que un torero reniegue de sus galones de antigüedad y se niegue a abrir cartel en sus actuaciones. 

Brindó a D. Álvaro Domecq. Tras un rejón de castigo comenzó su faena con la zarpas amenizada ésta por los sones de la Banda `Maestro Dueñas ́ interpretando canciones españolas como Francisco Alegre y La Zarza Mora. El caballero rejoneador se enfrentó a un toro con tendencia a tablas, con oficio pudo realizarle una brillante faena en la que destacó tres pares al quiebro de gran exposición y valía. Tras un rejón cortó una oreja. 

-Manzanares: Ya he explicado antes mi crítica al imponer siempre un torero por delante en sus actuaciones, bien sea un matador más antiguo en el escalafón, un rejoneador o una alternativa o confirmación. Pienso que si esta condición la impone en plazas como Madrid, Sevilla, Bilbao, Pamplona, etc., quizás tengan algún sentido pero en El Puerto, La Línea, Roquetas del Mar, etc., no le veo ninguno. Además para pedir hay que mandar y no sé cuánto tiempo los empresarios aguantarán dicho requisito.   

En su primer toro no realizó nada destacable con el capote. La faena de muleta la comenzó andándole suavemente al toro para sacarlo hasta los terrenos del tercio. Faena fría realizada a media altura sin conectar con los tendidos. Estocada y facilona ovación con saludos.

A su segundo oponente, que salió suelto de chiqueros, lo laceó en los medios aguantando incomodas embestidas. Con la franela realizó una faena meritoria pero sin reposo ante un toro brusco y rebrincado. Todas las tandas fueron a media altura. Tras una estocada parte del público pidió una oreja que le fue concedida.

-Juan Ortega: Parece que desde hace unos cuantos festejos la gran promesa del toreo sevillano está encontrando su sitio esta temporada. Hoy en El Puerto, aunque con una inmerecida salida a hombros, ha derramado torería. 

Recibió a su primero con excelentes verónicas rematadas con media garbosa. Quitó al toro por delantales. Con la muleta tan solo pudo dejar destellos de su torería ante un toro que tenía medias arrancadas. Tras pinchazo cobró una estocada recibiendo una ovación.

En el sexto de tarde, quinto de lidia ordinaria, lo llevó a caballo galleando por chicuelinas, siendo esto lo más destacado de su labor con el percal.

Con la muleta comenzó con la intención de torear bien pero  no lo consiguió a causa de demasiados enganchones debidos a los continuos derrotes del astado que no se salía de los muletazos.  Lo intentó una y otra vez pero la faena no cogía el vuelo que el diestro deseaba. Cuando todo estaba casi perdido y ya en los terrenos de dentro, encontró el acople antes perdido y toreó muy templado y con gusto. Dos series suaves que llegaron a los tendidos. Tras una estocada le fueron concedidas las dos orejas, premio excesivo según mi parecer. 

-Pablo Aguado: Que decir de un torero que es firme candidato a ser máxima figura del toreo pero que tiene el hándicap del mal uso del estoque. Esperemos que este invierno parta muchos carretones y la próxima temporada ocupe el puesto en la jerarquía taurina que se merece. 

El toreo de capote en su primer toro ha sido precioso, se sacó el toro hasta los medios con verónicas al ralentí, lanceando primorosamente y rematadas con soberbia media. Lo llevó al caballo galleando por chicuelinas, y a la salida del jaco prosiguió lanceándolo por verónicas. Con la pañosa comenzó la faena sacando al toro andando hasta el tercio remando los pases con molinetes y un gran pase de pecho. Prosiguió con series a media altura llenas de detalles y `sevillanía´. Cuando la faena comenzó a coger altura, el toro empezó a rajarse, desentendiendose del torero. Tras una estocada cortó una oreja.

En el último del festejo no pudo lucirse con el capote. Su faena de muleta la comenzó por el pitón derecho aguantando dos coladas en los pases de pecho de remate. El toro que no tenía gracia alguna no quiso que la faena tomara vuelo, quedando toro en un quiero y no puedo por parte del diestro. Si el torero estuvo mal con la espada, peor estuvo el público que no dejaba de moverse para abandonar la plaza cuando el diestro estaba cuadrando al toro.

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