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Sábado 31/07/2021

Teología de Málaga

Teología de Málaga. Gregarismo

El alcalde de Málaga es un personaje egregio. Esa palabra, como le gustaba recordar al maestro Manuel Alcántara, define al que sobresale por encima del rebaño

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El alcalde de Málaga es un personaje egregio. Esa palabra, como le gustaba recordar al maestro Manuel Alcántara, define etimológicamente al que sobresale por encima de la grey, o sea, por encima del rebaño. Y no es precisamente habitual en política, donde se impone el gregarismo, es decir, quienes prefieren someterse a la disciplina del rebaño. De la Torre es un verso suelto con voz propia. Esta semana tuvo el coraje de decir que su partido debería dar un apoyo condicionado al PSOE. También lo hizo Cayetana Álvarez de Toledo. Para eso se requiere personalidad propia, en lugar de ser un aparatchick sumiso.

Es secundario si el alcalde tiene o no razón. Por supuesto no siempre la tiene, pero a menudo sí, y muchos pensamos que acierta en esta ocasión. Pero, insisto, aquí eso es lo de menos. No se trata de tener razón; sino de tener autonomía de pensamiento, independencia intelectual para defender tu criterio. En los partidos españoles, donde manda la disciplina del rebaño, se trata de algo excepcional. Quizá lo más envidiable de la política anglosajona sea ver que en el Parlamento se representa a la gente antes que a las siglas. Aquí la lógica partidista ha propiciado el fenómeno de la selección inversa: se disuade a los mejores de entrar en política, y se incentiva a los mediocres.

El gregarismo, sin embargo, es una fatalidad. La política de los aduladores tiene efectos perversos. ¿Dónde estaban los que confesaban en privado que Rivera se estaba equivocando? Nunca se atrevieron a decirlo… y miren el desenlace. ¿Dónde están los que advierten a Sánchez sobre sus pactos? Qué pocos van quedando, ya ni el PSOE andaluz… ¿Y alguien imagina a estas alturas a los barones andaluces del PSOE, como el secretario de los socialistas de Málaga, con una idea propia? En fin, ¿cuántos De la Torre hay en el PP, el gran partido de los dedazos? Se cuentan con una mano.

La política en España es el paraíso de los aparatchiks; militantes con vocación de fiel infantería. Solo algunas voces egregias rompen el gregarismo, y lo demás es silencio… el silencio de los corderos con carnet del rebaño. Entiéndase, del partido.

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